Resumen económico de 2011 por sectores

Tras el informe resumen económico de 2011 desde el punto de vista de los países con mayor proyección, ofrecemos en esta entrega un repaso que se ocupa de las oportunidades sectoriales. Se trata de nuevos nichos de mercado con un futuro prometedor, en unos casos, y sectores ya consolidados pero con margen de cremiento, en otros.

 1.      El auge del comercio electrónico

El año se abría con varios datos que confirmaban la emergencia del comercio online. Según `Le Monde’, en 2010 las compras por internet habían aumentado en Francia un 24%. Para 2011 las previsiones hablaban  de una subida del 22%, hasta alcanzar unas ventas por 37.800 millones. En Reino Unido, las acciones de Ocado, empresa de distribución alimentaria por internet, se revalorizaron en enero un 35%, fruto del interés de la cadena Morrison por hacerse con sus servicios.  La española Amadeus también fue noticia en el Financial Times, gracias a su portal de viajes Opodo. El diario económico informaba de la alianza entre los fondos de inversión Permira y Axa Private Equity para lanzar una oferta de 500 millones de euoros por el portal, con la intención de crear,  mediante esa operación, una marca que puediese competir con los gigantes del sector de los EE.UU., Expedia y Orbitz.

 2.      La biotecnología se abre paso

En febrero, la industria biotecnológica era noticia por dos acontecimientos de distinta índole. El acuerdo de compra entre la farmaceútica francesa Sanofi-Aventis y la empresa de biotecnología estadounidense Genzyme parecía inminente, según informaba ‘Financial Times’, tras haberse subido la oferta inicial hasta los 20.000 millones de dólares. Sanofi apostaba  por los medicamentos para las “enfermedades raras”, aquellas que tienen una incidencia menor a 5 casos por cada 100.000 habitantes, de origen  genético y cuya cura, por lo tanto, depende de la investigación biotecnológica  En clave menos positiva, Pfizer, otro gigante del sector farmaceútico, clausuraba su centro de investigación y desarrollo de Sandwich, en Inglaterra. La planta cerrada era una de las joyas de la corona del sector de la alta tecnología británica, según ‘The Wall Street Journal’. A partir de la noticia, el diario estadounidense reflexionaba sobre el futuro de la investigación de vanguardia en Reino Unido, concluyendo que los medicamentos más innovadores provendrán, en los próximos años, del ámbito de la biotecnología,  debido a que el coste de su desarrollo es menor. En el sector de la alimentación, el Biotechnology and Biological Sciences Research Council británico ofrecía la conclusión  de un estudio: el carotenoide, un antioxidante responsable del color rojo de frutos como el tomate o los pimientos, ayuda a tener un aspecto más saludable. El hallazgo podría promover el consumo de hortalizas y la creación de líneas de productos alimentarios ricos en carotenoide.

 3. El gas como alternativa

Las revueltas políticas en los países árabes reabría el debate en torno a la excesiva dependencia del petróleo. Mientras el precio del crudo se disparaba por causas sociales y política, otros recursos energéticos suscitaban interés. En el caso del gas natural,  ‘The New York Times’ daba cuenta de una relación histórica: cuando el petróleo sube en los mercados, el gas baja. “Después de la crisis, EDF retoma sus proyectos en el mercado del gas”, era el titular del artículo de ‘Le Monde’ que abundaba en la tesis de la emergencia del gas como valor seguro. El ‘leivmotiv’ era la construcción de una central de metano en Dunkerque por la empresa gala EDF,  un proyecto de 1.500 millones de euros, que garantizaría a Francia el suministro de gas natural licuado. ‘The Times’ analizaban precisamente las posibilidades de del gas licuado, considerado por no pocas voces un gas “capaz de cambiar el mundo”. Se trata de un recurso solo explotado en EEUU y China, pero cuyos adelantos en materia de extracción y tratamiento podrían tentar al resto de países, aún recelosos de los peligros contaminantes que acarrea.

 4.      Nuevas fuentes de energías renovables

A los ya familiares parques eólicos o las conocidas placas solares, se unen nuevos desarrollos que completan y enriquecen la oferta en energías renovables, un sector que comienza a presentar un buen puñado de alternativas. Elementos tan básicos como el sol, el agua y el dióxido de carbono son los que utiliza la compañía Jouce Unlimited, con sede en Massachussetts, con cuya mezcla aseguran que puede volar un avión o rodar un Jaguar. Un organismo modificado genéticamente juega con estos elementos para segregar combustible, diesel, o etanol, como informó el ‘Washington Post’. Otro campo que abre nuevas vías es el de la biología sintética. A partir de productos como el azúcar, la levadura, los desechos de papel o el maíz y mediante la acción de una bacteria se podría obtener combustible, tanto como para reemplazar el 30% del petróleo que se usa hoy para el transporte, según leíamoas en ‘The Guardian’.   Más allá de la química, se avanzaba en el  aprovechamiento de la la inagotable fuerza de las mareas. La compañía sueca Minestro ultimaba la tecnología de unas turbinas-cometa que se sirven de la fuerza de los océanos para generar energía.  

 5.      El cotizado fosfato de hierro-litio

La transición, en un plazo más o menos breve, del coche de gasolina tradicional al vehículo impulsado por baterías eléctricas ha sido uno de los temas más comentados en 2011.  El prestigioso químico francés, Michel Armand, se refería a ese hecho como “el mayor viraje de la historia al que se enfrenta el sector del automóvil”.  En junio, la exitosa (“brillante”, la calificaba  el WSJ en su artículo) salida a bolsa de la empresa líder de la automoción en China, BYD, referente en la fabricación de baterías y coches eléctricos, confirmaba que el futuro de este tipo de vehículos no va a ser flor de un día. En este paulatino cambio, han cobrado especial importancia las baterías, sustituto del tradicional combustible fósil, que a día de hoy se presentan en dos variantes fundamentales. Por un lado, las que contienen fostado de hierro-litio y, por otro, las que incluyen óxido de manganeso litio. En opinión del experto Michel Armand, este segundo material  no ofrece las garantías mínimas como para ser tenido en cuenta sin caer en distintos riesgos. ‘Le Monde’ prestaba especial atención a ese tema con otro artículo en que se refería a la “batalla mundial en torno al fosfato de hierro-litio”. Países como Francia, Canadá y Alemania, conscientes del potencial que puede tener dicha materia para las principales industrias de todo el mundo en el futuro, se han lanzado a la carrera por hacerse con su suministro.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s